Ir al contenido
  • Visa y el origen de las tarjetas de crédito
Ver menu
Ver todos los podcasts

Visa y el origen de las tarjetas de crédito

Bs 02x07 · 13min. · 16/01/17

Escuchar en:
Podcasts / Visa y el origen de las tarjetas de crédito

Antes de que existiese Visa, cuando se compraba un pantalón o un aparato de radio, era necesario pagar en efectivo o “cash”; pero ahora se recurre a las tarjetas de crédito y débito.

La mayoría de las personas lo hacen por la comodidad de no llevar dinero encima, mientras que otras la usan para comprar artículos que simplemente no pueden permitirse… –el maravilloso crédito al consumo– pero lo que está claro es que este invento del siglo XX ha cambiado el comportamiento de todos los consumidores.

A principios de 1900 empezaron a aparecer primeras cuentas de crédito en las tiendas, el típico «apúntalo que ya te lo pagaré…» cosa que aún hoy se usa en pequeños comercios; pero en 1950 este concepto dio un salto cualitativo que se materializó en la invención de la tarjeta de crédito.

Frank McNamara es el padre de la tarjéta de crédito; creó la Diners Club tras una cena

Frank McNamara es el padre de la tarjéta de credito; creó la Diners Club tras una cena

En 1949 Frank McNamara, director de la Corporación de Crédito Hamilton, fue a cenar al restaurante Major’s Cabin Grill de Nueva York con Alfred Bloomingdale y Ralph Schneider. Los tres estaban cenando en un restaurante, para discutir problemas con los clientes de la entidad bancaria. Al final de la cena McNamara buscó en el bolsillo su cartera para pagar, pero se sorprendió al descubrir que había olvidado su billetera. Avergonzado, tuvo que llamar a su esposa para que le llevara el dinero. Frank se dijo a sí mismo que aquello no le volvería a suceder.

Con la fusión de las dos ideas tratadas en la comida, a McNamara se le ocurrió una tarjeta de crédito que podría ser usada en muchos establecimientos. Lo particularmente innovador de este concepto era que estas empresas serían únicamente intermediarias entre el banco y sus clientes. En febrero del año siguiente McNamara volvió a cenar en el Majors Cabin Grill y pagó con una tarjeta de cartón y su firma. Esta primera tarjeta de crédito recibió el nombre de Diners Club.

En el año 1951, el Franklin National Bank de Nueva York, sacó una primera tarjeta que fue aceptada por los comercios locales. Muy pronto, otros cien bancos más, empezaron a emitir otras tarjetas. Curiosamente no le cobraban nada a los propietarios de tarjetas. Sólo se imponía una cuota a los comercios sobre las transacciones realizadas con la tarjeta, ya que fomentaban el aumento de las ventas.

El naming original de la tarjeta de crédito Visa era BankAmericard

El naming original de la tarjeta de crédito Visa era BankAmericard

Otro Banco, el Bank of America, tenía el estado de California como mercado. En 1958 emite la tarjeta BankAmericard, que fue un éxito fulgurante. Esta tarjeta ya mostraba las bandas de color azul, blanca y dorada tan definitorias de Visa, pero en su lugar iba inscrita el nombre BankAmericard.

El Bank of America comienza en 1965 a realizar acuerdos de licencia con bancos fuera de California, permitiéndoles emitir la tarjeta BankAmericard. Al mismo tiempo, otro grupo de bancos en Illinois, en la costa Este de los Estados Unidos, se unieron para formar Master Charge. Que como os podéis imaginar fue el origen de la tarjeta MasterCard, su principal competidor.

Para 1970, más de 1.400 bancos ofrecían tarjetas BankAmericard o Master Charge. La primera de éstas sufre entonces su primera modificación de diseño, cambiando ligeramente su forma y dando mayor vuelo a las masas de color e introduciendo el mismo texto de un modo ligeramente más discreto.

En ese mismo año, el Bank of America renunció al control del programa BankAmericard. Los bancos que sacaban BankAmericard recogieron el testigo del programa y crearon la National BankAmericard Inc. (NBI), una corporación independiente que administraba, promovía y desarrollaba el sistema BankAmericard dentro de los Estados Unidos.

Fuera de los Estados Unidos, el Bank of America continuó otorgando licencias a los bancos para emitir BankAmericard, y para 1972 tenían licencia 15 países. Un par de años más tarde se fundó IBANCO, que era una corporación multinacional de miembros, que no tenían acciones, pero que administraban el programa internacional de BankAmericard.

A estas alturas seguro que os estáis preguntando cuándo apareció el nombre Visa en nuestras tarjetas, por primera vez. Pues bien, en los años setenta del pasado siglo, en muchos países había resistencia a emitir una tarjeta asociada con el Bank of America, aunque se tratara de una asociación solamente nominal. Por esta razón hubo con cambio de naming en estas compañías: En 1976 la BankAmericard se convirtió en la tarjeta Visa –reteniendo sus bandas azul, blanca y dorada.– La National BankAmericard, por otra parte, cambió su nombre a Visa USA e IBANCO se convirtió en Visa International.

Tras este categórico re-branding, la marca siguió ajustando su diseño de acuerdo al signo de los tiempos y en plena apoteosis del consumo, la marca sufre un nuevo cambio de diseño. El nombre Visa se sitúa en la parte superior de ésta. Acercándose a la imagen popularmente reconocida en todo el mundo.

Posteriormente la marca sufrirá pequeños ajustes en su diseño. En 1992 las manchas de color se reducen un poco y la tipo amplía sus dimensiones para ocupar el centro de la franja blanca. En 1997 la tarjeta modificó su diseño y con esta excusa la tipografía se engrosa ligeramente, lo que a simple vista se percibe sobretodo en la “S”, que se lee con mayor facilidad. Entre 2000 y 2006 Visa continúa adaptando su imagen y el cambio más relevante es el asta de color oro que se exhibe en la “V”. Desde este momento se empieza a ver la marca Visa esencialmente como logotipo.

Sí, recordad que todos los logotipos son marcas pero no todas las marcas son logotipos. Es decir, un logotipo es la representación gráfica de una marca exclusivamente tipográfica. Aunque erróneamente se usa para referir imagotipos, símbolos, isologos y logos, por igual.

Evolución del logotipo de Visa

Evolución del logotipo de Visa

Como vimos en el BrandStocker que le dedicamos a Lipton Tea, el deporte es un magnifico escaparate donde asegurar la relevancia de la marca. Visa entró en este juego en 1988 cuando se convirtió en patrocinador oficial de los Juegos Olímpicos de Seúl. Desde entonces ha estado presente en todos los Juegos Olímpicos. Según varias empresas de neuromarketing el impacto de la marca aumentó un 30%, lo que –años más tarde– les llevó a firmar un acuerdo con la FIFA para ser patrocinador oficial de todas sus competiciones.

Más recientemente, seguro que recordáis los Juegos Olímpicos de 2012. También aquí Visa revolucionó el mundo publicitario redefiniendo el concepto de alegoría con su brillante campaña de publicidad para los Juegos Olímpicos de Londres. En ella, se veía al «hombre más rápido del mundo»Usain Bolt, haciendo una acertadísima alusión a los valores de rapidez e inmediatez en el pago con estas tarjetas durante los 90 segundos de duración del spot.

Tan sólo dos años después, en 2014 la marca sufre un cambio –cuando menos– curioso. Suprimieron uno de los rasgos de identidad más reconocidos de su branding… el color oro. Las primeras tarjetas eran de color azul y oro para simbolizar las colinas de California, pero posteriormente el oro se asoció al lujo y al prestigio. El posicionamiento hacia el que la compañía viró aquel año, se basó en una representación más visual para posicionar la marca como el mejor método para pagar y ser pagado. Un concepto mucho más universal y menos elitista que el representado por el color oro. Por eso la marca ha ido convirtiéndose paulatinamente en azul.

Antes de concluir con esta marca tenemos que ponerla cifras. Visa es la marca de pago líder mundial, opera en comercios de nada más y nada menos que 150 países. Sus tarjetas generan un volumen de ventas de casi 3 billones –con “B”– de dólares anuales. Para que os hagáis una idea, sólo en Europa hay más de 282 millones de tarjetas. Éstas se utilizan para realizar compras y retiradas de efectivo por un volumen total de más de un billón –de nuevo con “B”– de euros cada año. Y además están asociadas a ella más de 21.000 entidades financieras.

En fin… que para corroborar todo los que hemos comentado, os recomendamos que echéis mano a vuestra cartera y veáis por vosotros mismos que el logo de Visa os ha estado acompañado en vuestras compras durante todos estos años.

Branding rules!

Créditos

  • Intro: «Energetic Driving», GyMusic.
  • Incidental: «As the sun rises», Confusion.
  • Cierre: «That positive feeling», Alumo.
  • Voz: Gonzalo Reimunde.

Fuentes

¿Nos cuentas qué necesitas?

  • +34 679 615 073