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Voigtlander y el origen de Lomography

Bs 02x04 · 14min.

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Earlybird, Hudson, Willow, JunoInstagram nos ha brindado una retahíla de filtros fotográficos que hasta la fecha solo se conseguían con revelado tradicional, con photoshop o con una cámara fotográfica LOMO LC-A. Pero para conocer el origen de esos filtros «retro» os proponemos un viaje en el tiempo hasta la Alemania del siglo XVIII.

La historiografía de Voigtlander comienza a escribirse en 1755, cuando Johann Christoph Voigtlander se instala en Viena (Austria) y empieza a trabajar en el taller de instrumentos matemáticos de Meinicke. Allí destaca por su habilidad con los números y por un ingenio que le lleva a fabricar lentes para ver la opera.

El Canciller del Estado el príncipe de Kaunitz tuvo noticias de su destreza y le habló de sus inventos a la emperatriz María Teresa. En agradecimiento por su labor, ésta emitió un decreto que le protegía y le permitía fabricar sus estupendos instrumentos matemáticos, contratando a un número indeterminado de trabajadores. Ante semejante privilegio, Voigtlander funda su propio taller en 1763 y comienza a producir aparatos de medición y lentes para ver la opera.

Johann Christoph, fundador de la mítica marca de cámaras fotográficas Voigtlander
Johann Christoph, fundador de la mítica marca de cámaras fotográficas Voigtlander
Saga de ópticos de los Voigtlander: J. Christoph V. – J. Friedrich V. – Peter Wilhelm V. – Friedrich V.
Saga de ópticos de los Voigtlander: J. Christoph V. – J. Friedrich V. – Peter Wilhelm V. – Friedrich V.

Hasta entonces los objetivos se hacían a ojo, pero él fue el primero en utilizar cálculos matemáticos para tener resultados más precisos. Esto se traducía en que sus objetivos tenían una excelente luminosidad –desconocida hasta el momento– y por lo tanto favorecía notablemente la reducción de la velocidad de obturación.

Voigtlander tuvo dos hijos que continuaron con el legado familiar. Johann Friedrich, uno de ellos, cursó estudios de óptica en Inglaterra y conoció el trabajo de científicos como Galileo Galilei. Al concluir su formación, construyó el primer telescopio binocular ideado por Galileo y lo patentó en 1815.

La evolución de los ópticos diseñados por los Voigtlander generación tras generación, hizo que la marca Voigtlander tuviera un papel primordial en los comienzos de la fotografía. Hay que tener en cuenta que la fotografía como tal nace en 1839 y la compañía aprovecha ese hito para comenzar a fabricar objetivos y lentes fotográficas.

J. F. Voigtlander construyó y patentó el primer telescopio binocular ideado por Galileo (1815)
J. F. Voigtlander construyó y patentó el primer telescopio binocular ideado por Galileo (1815)

Por aquel entonces quien estaba al frente de la empresa era Peter Voigtlander, nieto del fundador, que al ver un mercado tan floreciente, decide fabricar cámaras completas al año siguiente. Desde entonces hasta la actualidad, Voigtlander traza un camino de crecimiento e innovación. Por ejemplo, en 1960 desarrollan el primer zoom de 35 mm, ó 5 años más tarde lanza al mercado Vitrona, que es considerada la primera cámara compacta con flash incorporado.

A pesar de estar en la vanguardia tecnológica, la empresa deja de ser familiar con motivo de su salida a bolsa y comienza un camino tortuoso. La suceden una serie de compraventas por parte de otras compañías que –como en el caso de Rollei terminan quebrando. Finalmente en 1999 la firma japonesa Cosina adquiere los derechos de la compañía.

Vitrona es considerada la primera cámara compacta con flash incorporado
Vitrona es considerada la primera cámara compacta con flash incorporado

Cosina es una empresa fundada en Japón en 1959 por Kobayashi Bunjirō, un enamorado de la fotografía y las cámaras clásicas. Es una marca conocida por la fabricación de cámaras compactas de 35 mm, lentes para cámaras de cine y objetivos para terceros como Canon, Nikon, Olympus, Konica o Sony.

Kobayashi aprecia la elegancia de las máquinas Voigtlander y trasmite esta pasión a su hijo. Cuando éste se hace con las riendas del negocio, en cuanto puede, adquiere los derechos de producción de la empresa Alemana y crea la marca «Cosina Voigtlander» –que básicamente se dedica a la producción de cámaras clásicas y de alta gama–.

En 1980 –antes de esta adquisición– Cosina lanza la mercado una pequeña cámara compacta, con un disparo automático simplón y una lente gran angular aguda. Esta máquina es la Cosina CX-1 y como veremos a continuación, merece una nota al pie en la historia de la fotografía.

Cosina CX-1, la máquina que plagió la KGB para hacer fotos en la oscuridad
Cosina CX-1, la máquina que plagió la KGB para hacer fotos en la oscuridad

Nos encontramos en 1982: la Guerra fría, EEUU, la URSS… el régimen soviético estaba dando sus últimos coletazos antes de dar paso a la Perestroika y –como os podéis imaginar– la KGB estaba en plena ebullición.

Según cuenta el mito, el General Igor Petrovich Komitski –mano derecha del ministro de defensa de la URSS– quería diseñar una cámara para hacer fotos en la oscuridad –algo que le vendría muy bien a los espías de la KGB–. Para tal fin convocó al director de la factoría mecánica y óptica de Leningrado –cuyas siglas en ruso son: LOMO–, el camarada Michael Panfilovich Panfilov –no es broma–, quien alucinó cuando el general le tiró sobre la mesa una Cosina CX-1.

Panfilovich examinó con esmero el objeto, observó el cristal abrupto de la lente, su chasis robusto y su extraordinaria sensibilidad a la luz. Su misión era “sencilla”, tenía que mejorar su diseño y concebir una cámara de alta sensibilidad. Y así nació la LOMO LC-A.

LOMO LC-A, la cámara rusa que dio lugar a la marca Lomography
LOMO LC-A, la cámara rusa que dio lugar a la marca Lomography

La fábrica LOMO está en actividad desde 1914, cuando fue fundada en San Petersburgo. Fabricaba microscopios, cámaras, proyectores, lentes, editores de cine y grabadoras de sonido. Durante la I Guerra Mundial fue nacionalizada y se especializó en la fabricación de lentes de aumento con fines armamentísticos.

La cámara LOMO LC-A era una copia de la Cosina CX-1 y curiosamente su popularidad solo se extendió por países comunistas como Polonia, Checoslovaquia y Cuba. El resto del mundo no conoció hasta 1991, gracias a diosa Fortuna. Ya vimos en BrandStocker con la marca Hawkers, que esfuerzo y tenacidad son la clave del éxito; sin embargo con Lomograpy veremos que en algunas ocasiones el factor más determinante es la casualidad.

Wolfgang Stranzinger y Matthias Fiegl, eran dos estudiantes vieneses que estaban de vacaciones en Checoslovaquia. Entraron en un mercadillo y compraron dos LOMO LC-A. En ese momento la LC-A estaba en declive por culpa de las baratas cámaras asiáticas y no era fácil de encontrar. La cuestión es que –bromeando– se pusieron a tirar fotos desde la cadera. Cual sería su sorpresa cuando volvieron a casa, revelaron los carretes y descubrieron que las imágenes eran alucinantes: estaban enfocadas, desenfocadas, luminosas, saturadas, frescas… transmitían un dinamismo único.

Por supuesto os podéis imaginar que todo el mundo quería una cámara de aquellas y los estudiantes tuvieron que satisfacer aquella demanda con incursiones clandestinas a Checoslovaquia, llenando sus mochilas con aquellas joyas rusas.

En 1992 el negocio ya estaba en marcha y lo llamaron: Lomography. Crearon La Sociedad Lomográfica Internacional y escribieron las legendarias “10 reglas de oro de Lomography”. Poco después, el ayuntamiento de Viena les cedió el local donde tuvo lugar la primera exposición de Lomography. Durante esta exposición ¡se vendieron 700 cámaras! y se creó una de las características más conocidas de la compañía: la LomoWall.

Las LomoWall son muros llenos de fotografías hechas con cámaras de Lomography
Las LomoWall son muros llenos de fotografías hechas con cámaras de Lomography

En el año 94 crearon su página web y pusieron en funcionamiento las Lomoembajadas, unos puntos de encuentro donde se realizan actos lomográficos a nivel local como visitas lomográficas. A priori puede parecer una tontería pero lo cierto es que hoy en día hay más de 70 distribuidas por 30 países.

Dos años más tarde los fabricantes rusos decidieron parar su producción. Esto movilizó a la Sociedad Lomográfica para que volvieran a fabricarla. Los chicos de Lomography mantuvieron negociaciones con los responsables de la fábrica rusa e inclinaron la balanza a su favor gracias a la intervención del alcalde de San Petersburgo, un tal Vladímir Putin –¿os suena?– Pues sí, él también es fan de las cámaras LOMO.

Vladímir Putin consiguió que reanudaran la fabricación de cámaras LOMO en Rusia
Vladímir Putin consiguió que reanudaran la fabricación de cámaras LOMO en Rusia

Finalmente reanudaron la producción, la Sociedad Lomográfica siguió creciendo y siguió desarrollando actividades a nivel internacional. Así es como nació el primer congreso internacional de Lomography –que se realizó en Madrid– o las Lomoolimpiadas… que os podéis imaginar en qué consisten.

Pese a que sacaron modelos nuevos, la LOMO LC-A al final se dejó de fabricar en Rusia en 2005. El gigante asiático ganó la batalla y Lomography trasladó su producción a China, donde se rebautizó a la cámara como LOMO LC-A+.

Los filtros de Instagram están inspirados en las fotos hechas con cámaras LOMO
Los filtros de Instagram están inspirados en las fotos hechas con cámaras Lomography

Por último, antes de poner fin a esta historia estamos obligados de recordaros las 10 reglas de oro de la lomografía:

  • Lleva tu cámara siempre contigo.
  • Utilízala siempre: de día y de noche.
  • La lomografía no interviene en tu ritmo de vida, forma parte de él.
  • Dispara desde la cadera.
  • Acércate lo más posible a tus objetos de deseo lomográficos.
  • No pienses.
  • Sé rápido.
  • No necesitas saber de antemano lo que ha captado la película.
  • Luego tampoco.
  • Pasa de las normas.

Créditos

Intro: «Energetic Driving», GyMusic.
Incidental: «Demain je change de vie», Löhstana David.
Cierre: «That positive feeling», Alumo.
Voz: Gonzalo Reimunde.

Fuentes

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