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Jacuzzi y el origen de la hidroterapia

Bs 03x16 · 11min. · 04/02/18

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Las cualidades curativas y regeneradoras que tiene el agua sobre el ser humano han sido descubiertas por la mayoría de las grandes culturas a lo largo de la historia.

Los griegos, por ejemplo, usaban aguas salíferas en sus baños para eliminar impurezas espirituales y físicas. Pitágoras recomendaba a sus discípulos el uso de los baños fríos para fortificar el cuerpo y el talento; mientras que los espartanos bañaban a sus hijos recién nacidos en el agua fría del río Eurotas (en invierno) para darles tono y vigor.

Para finales del siglo V a.C. los romanos habían desarrollado un nivel tecnológico notable en materia de canalizaciones y regadío. Esto les llevó a evolucionar las estancias de baño griegas hasta crear espacios destinados en exclusiva para baños de vapor, piscinas frías, templadas y calientes. Pero no fue hasta la época de Agripina cuando se aplicó el nombre de termas por primera vez a unos baños construidos en el año 25 d.C.

Termas de Caracalla (Roma)
Termas de Caracalla (Roma)

El concepto “terma” fue extendiéndose como la espuma por todo el imperio romano y con el paso de los siglos dio lugar a Saunas, Balnearios y Hammames. Este último término surgió en lo que actualmente es Turquía, cuando los luchadores disfrutaban de una sesión de Hammam para liberar la tensión de después del combate y recobrar energía y vitalidad para afrontar nuevas batallas.

Si nos vamos a otras latitudes nos encontramos con el Temazcal mexicano,cuyo nombre literalmente significa “casa donde se suda”. Estos eran unos baños de vapor usados por los curanderos para sanar a la gente. Si nos vamos al otro lado del mundo tenemos el Onsen japonés, que es una especie de baño de aguas termales de origen volcánico, con una carga regenerativa y ritual bastante importante.

Según avanzamos por el sendero de la historia, cuando nos acercamos al siglo XXI toda esa pompa de vitalidad, salud y espiritualidad, se ha ido diluyendo para dar paso al más puro hedonismo. A nadie se le escapa que un buen baño es tremendamente relajante e independientemente de sus bondades medicinales, es algo placentero. Cabinas de ducha, barras de hidromasaje, ducha escocesa, spas o jacuzzis, forman parte de nuestra vida cotidiana e incluso de nuestros hogares. Por cierto, ahora que hablamos de spas… ¿sabíais que la palabra SPA es un acrónimo latino de la frase “Salus Per Aquam”, es decir, “salud a través del agua”.

Fábrica de aviones de los hermanos Jacuzzi
Fábrica de aviones de los hermanos Jacuzzi

Curiosidades a parte, el invento que nos ha traído hasta aquí es el Jacuzzi. Al igual que vimos con Velcro o con Chupa Chups, Jacuzzi no es un nombre genérico sino el nombre propio de una compañía que tiene un curioso origen.

Para empezar, Jacuzzi es un apellido italiano. A comienzos del siglo XX, Francesco, Rachele y Valeriano Jacuzzi salen de su Italia natal en busca de oportunidades, con destino a California. Tras asistir a una exhibición de vuelo los hermanos quedaron asombrados con la majestuosidad de los aviones y decidieron crear una empresa especializada en hélices de avión. En 1915 Gelindo, Candido, Giocondo y Giuseppe se unen a ellos para fundar la sociedad Jacuzzi Brothers.

Monoplaza modelo J7. Giocondo Jacuzzi, John Kauke, Duncan McLeish y el piloto Bud Coffee. (Yosemite) - 1921
Monoplaza modelo J7. Giocondo Jacuzzi, John Kauke, Duncan McLeish y el piloto Bud Coffee. (Yosemite) – 1921
Prototipo del monoplaza Jacuzzi J5 "Mosquito"
Prototipo del monoplaza Jacuzzi J5 «Mosquito»

Varios de los 7 hermanos eran ingenieros y mecánicos, por eso no sorprende que el primer invento que desarrollaron fue una hélice que sería adoptada por la mismísima aeronáutica estadounidense.

La innovación y la manufactura de las hélices de Jacuzzi eran de lo mejor que se fabricaba en EEUU y llamaron la atención del ejército estadounidense, que cerró varios acuerdos comerciales con la familia. Esta situación les granjeo bastante dinero y les permitió diversificar el negocio fabricando directamente de aviones. Para 1920 los hermanos ya diseñaban y fabricaban sus propias aeronaves, como por ejemplo un planeador con un solo asiento y accionado por el motor de un Ford T, o un monoplano con una cabina para siete plazas.

Rachele Jacuzzi en la fábrica hélices
Rachele Jacuzzi en la fábrica hélices
Gelindo Jacuzzi trabajando en la fábrica de aviones de Jacuzzi (Izquierda)
Gelindo Jacuzzi trabajando en la fábrica de aviones de Jacuzzi (Izquierda)

El horizonte de la emergente compañía aeronáutica era prometedor, pero la fatalidad se cruzó en la vida de la familia Jacuzzi. En 1921, Giocondo Jacuzzi y dos empleados de la compañía perdieron la vida al estrellarse en una de las últimas aeronaves que habían diseñado. El accidente afectó tanto a los hermanos Jacuzzi que incluso se replantearon el negocio y decidieron abandonar la fabricación de aviones para centrarse sólo en el diseño de hélices. De hecho, en 1923 cambiaron el nombre de la empresa por el de Jacuzzi Bros Propellers (Hélices en inglés).

Cándido y Rachele Jacuzzi junto a una hélice Frostifugo
Cándido y Rachele Jacuzzi junto a una hélice Frostifugo

A partir de aquí la empresa entró en un proceso de reinvención constante que dio lugar nuevos diseños. En primer lugar inventaron una bomba de riego que hizo estragos entre los agricultores americanos; y en segundo lugar crearon el Frostifugo, un súper ventilador que soplaba aire caliente para combatir las heladas. Ambos descubrimientos marcaron el rumbo de la compañía.

Cándido Jacuzzi y su hijo Kenneth
Cándido Jacuzzi y su hijo Kenneth
Bombda de agua J-300: primer hidromasaje de Jacuzzi
Bombda de agua J-300: primer hidromasaje de Jacuzzi

Estamos en 1943 y el hijo pequeño de Candido (Kenneth Jacuzzi), fue afectado de manera bastante grave por una artritis reumatoide. Al notar que las sesiones mensuales de hidroterapia en el hospital le aliviaban de manera significativa las dolencias de la enfermedad, en 1956 su padre, el más joven de los 7 hermanos, desarrolló la primera bomba sumergida que reproducía los efectos curativos de la hidroterapia; y gracias este artilugio su hijo Kenneth podía continuar los tratamientos en su casa.

De esta forma es como nació la J-300, una bomba que producía un chorro de agua que sintetizaba los efectos curativos de la hidroterapia. De hecho podríamos decir que la J-300 fue el pelotazo definitivo que asentó los pilares de la compañía. Por primera vez Jacuzzi salía en prensa y esto le otorgó a la marca un reconocimiento y una notoriedad desconocidas hasta la fecha. Pero lo mejor aún estaba aún por llegar.

En 1968 el invento de Candido fue revisado por su sobrino Roy Jacuzzi y diseñó una bañera con jets integrados y con un sistema de hidromasaje. Vamos… lo más básico que tiene cualquier hidromasaje.

Bomba de hidromasaje mejorada por Roy Jacuzzi - 1928
Bomba de hidromasaje mejorada por Roy Jacuzzi – 1928

El invento fue ganando popularidad y adeptos entre los personajes famosos hasta convertirse en el objeto de lujo que es hoy día. Además el sistema de hidromasaje de Jacuzzi no tenía con quien compararse. El negocio del resto de empresas aeronáuticas era otro bien distinto y el know how tecnológico adquirido durante tantos años por Jacuzzi establecía un muro infranqueable para el resto de compañías del sector de los baños y saneamientos. Por eso durante muchos años, esta ausencia de competencia le permitió instalarse en la mente del consumidor de tal forma, que cuando apareció ésta (la competencia), la gente llamaba a sus bañeras de hidromasaje, Jacuzzi, en lugar de por su propio nombre.

De esta forma su nombre pasó de ser un producto a convertirse prácticamente en una categoría, lo que obligó a la compañía a tomar decisiones de marketing como incluir un texto descriptivo en sus todas sus comunicaciones recordando que Jacuzzi era más que un nombre… es una compañía.

Modelo Opalia de Jacuzzi
Modelo Opalia de Jacuzzi

Antes de concluir, merece la pena destacar que con el paso del tiempo la marca fue centrando su negocio en la elaboración de minipiscinas, el mundo del baño y el sector del wellness y su crecimiento se basó en la búsqueda del bienestar de las personas. –Algo que, a tenor de sus orígenes, pinta ser verdad.– Prueba de ello son sus más de 250 patentes internacionales que representan todo un ejemplo de excelencia en el desarrollo de productos tecnológicamente avanzados y con un diseño inconfundible.

Branding rules!

Créditos

  • Intro: «Energetic Driving», GyMusic.
  • Incidental: «Happy Life», Fredji.
  • Cierre: «That positive feeling», Alumo.
  • Voz: Gonzalo Reimunde.

Fuentes

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