Saltar al contenido
  • Jorgito y el origen del alfajor
Ver menu
Podcast / Jorgito y el origen del alfajor

¡Hola brander! ¿Sabes qué tienen en común el Mediterráneo, el Río de la Plata, y Cuenca; con un niño, una panadería, y la Constitución Argentina? Pues acompáñame a descubrir los secretos tras la marca argentina Jorgito y el origen del Alfajor. 

El alfajor, esa dulce tentación amada y disfrutada por todos los argentinos, tiene una historia que se remonta a tiempos lejanos. Pero antes de adentrarnos en la historia de Jorgito, voy a empezar desde el principio. El alfajor primitivo, también conocido como al-hasú, es una antigua preparación árabe que poco se asemeja al que hoy en día se consume. Era un dulce elaborado con almendras, nueces, miel, pan molido y especias, parecido al turrón. Durante la ocupación musulmana de la península ibérica entre 711 y 1492, este manjar cruzó el Mediterráneo y se integró en la cultura gastronómica ibérica, adquiriendo el nombre actual de «alfajor». 

El primer registro escrito de la palabra «alfajor» se remonta a un diccionario de 1494, cuando se buscaba adaptar las palabras árabes al español. Tanto el alfajor como el dulce “alajú” siguen siendo recetas tradicionales que se disfrutan en algunas regiones de España. El alajú, típico de Cuenca, se asemeja al turrón en su presentación: una estructura circular con dos obleas en la parte superior e inferior y un relleno crujiente de almendras y miel en el centro. Por otro lado, el famoso alfajor andaluz, una delicia clásica de las navidades, tiene una consistencia compacta en forma de cilindro elaborado con pan molido, harina de frutos secos, miel y especias. 

El alfajor desembarcó en Argentina desde España en sus versiones más primitivas alrededor de 1770. Ya para 1830, se podían encontrar indicios de él en recetarios locales, y en 1844 apareció su primera representación gráfica: una litografía de Alberico Ìsola que mostraba a una vendedora ambulante afrodescendiente ofreciendo alfajores a un niño. Sin embargo, la historia del alfajor en Argentina tiene dos protagonistas fundamentales: Augusto Chammás y Hermenegildo Zuviría. 

Chammás, un químico francés, es el responsable de la invención del alfajor redondo que conocemos hoy en día. Se cuenta que le dio esa forma tras voltear un vaso y recortar la masa, dando origen a los famosos alfajores Chammás cordobeses (de la Córdoba Argentina, por cierto). Visualmente, algunos lo comparan con una Oreo bañada en chocolate, aunque solo en lo visual, porque en sabor y textura no tienen nada que ver. 

Litografía de Alberico Ìsola, 1844

Por otro lado, Zuviría, apodado «Merengo» por siempre vestir de blanco, fundó en 1851 la primera marca de alfajores en Argentina: Merengo. Además, se dice que en el primer piso de su casa, se reunían los constituyentes que redactarían la Constitución Argentina de 1853, lo que contribuyó a su difusión por todo el país. Desde entonces, el alfajor se convirtió en el souvenir patrio por excelencia, y la tradición de comprar alfajores durante los viajes se arraigó en la cultura. 

Aunque el alfajor ya estaba presente en Argentina, no se convirtió en un dulce nacional hasta bien entrado el siglo XX. A partir de 1945, se inauguró la primera gran fábrica de alfajores al por mayor en el país: Guaymallén, seguida por Havanna en 1948. No obstante, fue en la década de los 80 cuando el consumo de alfajores se disparó un 600%, convirtiéndose en una costumbre diaria para muchos argentinos. 

En este contexto, nació Jorgito, una panadería ubicada en el barrio de Boedo, Buenos Aires, en los años 60. Amador Saavedra adquirió un local y empezó a vender pan, bollos y, por supuesto, alfajores. Más tarde, se unió José Fernández como encargado de ventas, y juntos hicieron crecer la empresa. Primero comenzaron como proveedores de panaderías y pastelerías. La empresa estableció alianzas con distribuidores de bollería, hipermercados y mayoristas, lo que permitió llevar sus alfajores a todos los rincones de Argentina y consolidarse como una marca reconocida. 

Inicialmente el éxito de Jorgito radicaba en la calidad de los productos y en el profundo conocimiento que los fundadores tenían sobre los alfajores y cómo venderlos. Pero al final Saavedra y Fernández tomaron la decisión de ir a por el cliente final. Y como su principal target era el público infantil, centraron su estrategia de marketing en los kioscos y colegios. 

Al parecer la panadería que compró Saavedra se llamaba Jorgito porque era el nombre del hijo del dueño… y decidió mantener ese nombre. El asunto es que la marca gráfica de Jorgito es un niño de sonrisa traviesa, pero los propios hijos de Saavedra especulan si el diseño de la marca actual está inspirado en aquel niño que jamás conocieron.  

La cara de aquel niño se convirtió en un símbolo popular presente en diversas manifestaciones. Este reconocimiento de marca tuvo su merecido retorno en 2009, cuando la empresa recibió el premio a la Marca con mayor valoración de Argentina. 

A lo largo de los años, Jorgito ha innovado su oferta de productos, lanzando al mercado nuevas variedades de alfajores y otras golosinas. Sin embargo, también ha enfrentado desafíos, como la crisis económica de 2001 y la pandemia de 2020, que afectaron la producción y las ventas. 

A pesar de las dificultades, Alfajores Jorgito tiene planes ambiciosos para el futuro, continuando con el desarrollo de nuevos productos y campañas publicitarias. Con su dedicación a la calidad y la fidelidad de sus consumidores, Jorgito sigue conquistando los corazones de los argentinos con sus deliciosos alfajores.  

No en vano la empresa ha mantenido su carácter familiar a lo largo de los años con un fuerte sentido de tradición y valores arraigados. Esto es muy parecido a lo que te conté cuando vimos la historia de Panini y el origen de los cromos. Porque tres de los cuatro directores de Jorgito son hijos de los fundadores. Lo que le ha dado a la marca una personalidad de la que el pueblo argentino se siente muy orgulloso.  

Así que, entre bocado y bocado, y generación tras generación, Jorgito ha sido una marca que ha dejado huella en la historia de los alfajores argentinos. 

Branding Rules! 

Fuentes: 

alfajores-jorgito.com
iprofesional.com
cronista.com

0 respuestas a «Jorgito y el origen del alfajor»

Newsletter Newsletter

Escúchanos antes que nadie suscribiéndote a nuestra newsletter

Suscríbete con tus datos:

    ¿Nos cuentas qué necesitas?

      Llamar